Hiperqueratosis

 

La epidermis está formada por diversos estratos o capas. En la más profunda, llamada la capa basal, es donde se encuentran las células con poder reproductor. A medida que se van multiplicando, estas células van ascendiendo hacia la superficie y se llenan de queratina (proteína estructural de la piel, el pelo y las uñas). Al llegar a la capa más superficial o estrato córneo son eliminadas (proceso de descamación). Así, en 6 u 8 semanas se han renovado totalmente las células de la piel.

Cuando existe un aumento de la velocidad de producción de las células o una disminución en la de su eliminación, se origina un engrosamiento de la capa córnea, que se conoce como hiperqueratosis.

¿Por qué se produce la hiperqueratosis?

En general, la hiperqueratosis se produce como un mecanismo de defensa para no dañar las capas más profundas de la piel. Por ejemplo, puede ser debida a fricciones e irritaciones constantes, como ocurre en las durezas o callosidades de las manos y pies; a infecciones, como las verrugas; a eccemas crónicos o piel seca); a una inflamación crónica como pasa en la psoriasis, donde se originan las placas psoriásicas; a trastornos genéticos, como la ictiosis, etc.

¿Cómo se manifiesta la hiperqueratosis?

La hiperqueratosis es asintomática en la mayoría de los casos. Aunque la piel eccematosa puede producir picor y las durezas, callos y verrugas pueden ocasionar dolor. Un problema común a las hiperqueratosis es el estético.

Algunas de las manifestaciones de hiperqueratosis son:

  • Callosidades: un callo es un área de piel engrosada que se da generalmente en los pies, pero que también puede crecer en los dedos.
  • Eccema: esta afección causa enrojecimiento y picor en la piel que puede aparecer en placas dispersas o como pequeñas protuberancias.
  • Verrugas: aparecen cuando la piel se infecta con uno de los virus de la familia del virus del papiloma humano (VPH). Si bien pueden crecer en cualquier lugar de la piel, es más probable en manos o pies.
  • Psoriasis: enfermedad inflamatoria crónica que se manifiesta con lesiones rojizas escamosas que aparecen preferentemente en codos, rodillas y cuero cabelludo y que puede llegar a afectar a las uñas y a las articulaciones.