Recalentamiento de pies

El sedentarismo, el tabaquismo, el embarazo, la obesidad o pasar muchas horas de pie son situaciones habituales que pueden causar sensación de piernas cansadas e hinchazón y recalentamiento de pies.

El verano es una época del año en la que los pies y las piernas cansadas requieren una especial atención. Con el calor las venas se dilatan, especialmente las de las piernas y los pies, que aguantan más presión, la circulación se ralentiza, se concentra un mayor volumen de sangre, se produce una hinchazón y todo ello conduce a una sensación de cansancio o incluso dolor.

Los caminantes y los corredores a menudo experimentan pies recalentados o sensación de ardor. Muchas veces, el sobrecalentamiento es causado por problemas relacionados con los calcetines y el calzado, así como por la fatiga después de un largo entrenamiento.

¿Cómo evitar el recalentamiento de los pies?

Para evitar y minimizar este trastorno, es fundamental adoptar hábitos de vida saludables que nos ayuden a mantener una correcta circulación sanguínea. Es recomendable mantener una alimentación correcta, practicar ejercicio físico, mantener un peso corporal adecuado, evitar la ropa excesivamente ajustada o utilizar medias de compresión, así como la aplicación de frío, bien mediante baños de agua fría o bien mediante productos específicos.

La hidratación es también un cuidado básico. Aplicar una crema hidratante específica mediante masaje, ejerciendo presión con los pulgares desde el talón hacia los dedos, ayudará a aliviar el recalentamiento y la sensación de pies cansados.

Por último, descansar con los pies ligeramente elevados, colocando una almohada debajo de estos, contribuirá también a prevenir y aliviar el recalentamiento de los pies.