Con Dentispray, alivio instantáneo para el dolor de muelas, dientes y encías

04-02-2020

El dolor dental u odontalgia se caracteriza por ser intenso, pulsátil y manifestarse de manera continuada. Es un mal recurrente en la población adulta. La mejor estrategia para evitarlo siempre es la prevención, pero los españoles somos muy reacios a acudir al dentista. España es el cuarto país de la Unión Europea con menor tasa de visitas periódicas al odontólogo.

No hay que olvidar que el dolor dental no es una patología, sino un síntoma que nos advierte de que algo va mal. La odontalgia puede estar provocada por diferentes causas, ya sean de origen inflamatorio (enfermedades periodontales), infeccioso (absceso dentario) mecánico (mal ajuste de dentaduras postizas, fisuras en el diente…) o por alguna otra patología. En todo caso, es al especialista a quien corresponde diagnosticar y aplicar el tratamiento correspondiente. Pero mientras el problema se soluciona, ¿cómo evitamos el dolor?

La forma más rápida de aliviar el dolor

 Cuando el dolor nos martiriza acudimos al odontólogo, al servicio de urgencias o a la oficina de farmacia. Allí esperamos que nos aconsejen un remedio efectivo y de rápido efecto.

Dentispray es la solución dental específica para el alivio sintomático de las molestias o dolores de muelas, dientes y encías. Se trata de un anestésico tópico que actúa suprimiendo el dolor al aplicarlo externamente sobre la zona de la boca a tratar. Su principio activo es la benzocaína -cada mililitro de solución dental contiene 50 mg de benzocaína-, un anestésico local, ampliamente conocido por su eficacia y tolerancia, que actúa bloqueando los receptores sensoriales de las membranas mucosas, así como inhibiendo la despolarización de la membrana neuronal (bloquea el inicio y la conducción del impulso nervioso). La benzocaína tiene acción local y presenta una mínima absorción sistémica. Su acción es tan rápida que se inicia en 30 segundos desde su aplicación y la duración de la misma varía entre 10 y 15 minutos.

 ¿En qué casos se debería aconsejar Dentispray?

 Dentispray se presenta como un medicamento ideal como paliativo del dolor en caso de odontalgias por motivos no quirúrgicos, mientras se espera la visita al especialista, y también en caso de odontalgias post-quirúrgicas, como tratamiento complementario o coadyudante durante los días posteriores a la intervención.

 Dentispray funciona como tratamiento complementario para aliviar el dolor mientras se sigue otro tratamiento principal a base de analgésicos, antiinflamatorios orales o antibióticos. Hay que tener en cuenta que el efecto de la medicación oral tarda en manifestarse unos 30 minutos tras ser administrada y también que sus beneficios empiezan a desaparecer antes de que corresponda la siguiente dosificación. En ambos casos el profesional de farmacia puede sugerir Dentispray, que actúa de forma inmediata.

 Una aplicación cómoda y precisa

 Dentispray se presenta en frascos de aluminio de 5 ml de solución dental, con una bomba dosificadora y un pulsador con una cánula incorporada que facilita la administración.

Su uso es muy sencillo. Destapar el frasco y colocar el pulsador con la cánula sobre el tubo de salida de la bomba dosificadora. Presionar varias veces el pulsador hasta conseguir el llenado de la bomba. A continuación, el medicamento puede aplicarse, bien directamente presionando el pulsador y orientando con la cánula la salida de la solución hacia la zona dolorida, o bien empapando un algodón con varias pulsaciones y manteniéndolo aplicado en la zona durante un breve periodo de tiempo. Una vez finalizado el tratamiento, se recomienda enjuagar la cánula con agua, secarla y guardarla.

Dentispray puede aplicarse en la zona a tratar 3 o 4 veces al día. No superar nunca esta frecuencia (cada pulsación equivales a unos 3 mg de benzocaína). Debido a la anestesia provocada por este medicamento, no se debe utilizar antes de comer o antes de beber, debido al riesgo de morderse la lengua o la mucosa bucal.

Es un producto apto para adultos y niños mayores de 2 años (hasta los 6 años siempre bajo control médico y de 6 a 12 años bajo la supervisión de un adulto).