Blanqueamiento dental

El blanqueamiento dental mediante el uso diario de dentífricos blanqueadores tiene como función principal mejorar el aspecto de los dientes, disminuyendo las manchas y blanqueando su coloración.

Los dientes pueden presentar una coloración más amarillenta o parduzca de la deseada tanto por causas internas (herencia genética y envejecimiento) como por causas externas como el tabaco, el café, el té, algunas bebidas o ciertos medicamentos (como las tetraciclinas).

Las manchas en los dientes

Se consideran manchas extrínsecas aquellas que producen una acumulación de pigmentos sobre el esmalte dental, la capa más externa del diente, y manchas intrínsecas, aquellas que se producen en la dentina, es decir, en el tejido que hay debajo del esmalte. Ambos tipos de manchas pueden ser permanentes o transitorias, en función de su duración.

Las manchas intrínsecas

Las manchas o tinciones intrínsecas son aquellas donde la sustancia que pigmenta se encuentra en el interior del diente o forma parte de la estructura interna del tejido. Pueden aparecer de forma generalizada, afectando a toda la dentadura, o bien aisladamente, afectando a un único diente.

Las manchas intrínsecas generalizadas se suelen producir durante el periodo de formación del diente, aunque en ocasiones pueden afectar al diente ya desarrollado, como es el caso del envejecimiento. Las causas de la aparición de estas manchas intrínsecas son muy diversas: enfermedades sistémicas (alteraciones hepáticas, metabólicas, endocrinas…), ingesta de sustancias como las tetraciclinas, fluorosis (por exceso en la ingesta de flúor durante el proceso de formación del diente), déficit de ciertas vitaminas o minerales (vitamina A, C, D, fósforo o calcio), etc.

Por otro lado, las manchas intrínsecas localizadas habitualmente se producen una vez el diente ya está formado, como consecuencia de la acción de un agente extraño. Este tipo de manchas o tinciones pueden aparecer a causa de hemorragias o traumatismos, calcificaciones o necrosis, pero también como consecuencia de patologías dentales como la caries.

Las manchas extrínsecas

Las manchas extrínsecas, es decir, aquellas que se forman sobre la superficie dental, pueden estar relacionadas con múltiples causas. Este tipo de manchas, en general, son de mejor pronóstico para el blanqueamiento dental.

Factores relacionados con la aparición de manchas extrínsecas

Los alimentos como el café, el , el vino o las bebidas de cola pueden producir coloración dental en la superficie de los dientes. En ocasiones, cuando el contacto con el pigmento es muy prolongado en el tiempo puede llegar a asociarse al contenido orgánico del esmalte y transformarse en una coloración intrínseca, oscureciendo de forma permanente el diente.

El tabaco también se relaciona con la aparición de tinciones en los dientes. El mecanismo de acción es similar al de los alimentos, aunque, en este caso, la penetración de la nicotina y otras sustancias puede llegar a los túbulos dentinarios y dificultar su eliminación.

Otras causas de la aparición de manchas superficiales en los dientes pueden ser el uso prolongado de colutorios a base de clorhexidina (un antiséptico utilizado para el tratamiento de la gingivitis y la periodontitis) o la acumulación de sarro.

El control de la placa bacteriana

Para mantener la correcta salud de la boca y conseguir unos dientes blancos y sin manchas es fundamental el control de los niveles de placa bacteriana.

El control mecánico, mediante el cepillado dental y la limpieza de los espacios interdentales, es una práctica recomendada de forma universal a toda la población.

Consejos para un buen cepillado dental

Para maximizar la acción preventiva del cepillado dental se han de seguir los siguientes consejos:

  • Se recomienda el cepillado dental durante dos minutos un mínimo de dos veces al día, una antes de ir a dormir. El cepillado de antes de ir a dormir es el más importante, ya que durante la noche producimos menos saliva, un protector natural frente a la formación de la placa bacteriana.
  • Es importante llevar a cabo un cepillado sistemático por todas las superficies dentales para eliminar la placa.
  • El cabezal del cepillo ha de tener una medida que permita llegar a todas las zonas de la cavidad oral. Una dureza media es la más recomendada para la población general.
  • Se ha demostrado que los cepillos de dientes eléctricos de movimiento rotatorio-oscilante tienen una mayor eficacia en la reducción de la placa y la inflamación gingival respecto a los cepillos manuales.
  • La limpieza del dorso de la lengua ha de formar parte de la rutina de cepillado para evitar la halitosis.
  • Para maximizar el efecto del dentífrico, es preferible no enjuagarse con agua después del cepillado y simplemente escupir el exceso de dentífrico.
  • Para completar la higiene dental, es recomendable el uso de un enjuague bucal y seda o hilo dental. De esta manera, conseguimos una buena limpieza de las zonas interdentales. La higiene interdental es especialmente importante en los pacientes que presentan patología periodontal.