Picaduras

Cuando un insecto (mosquito, avispa, abeja, pulga, etc.) o una araña pican, inoculan sustancias en el cuerpo que irritan la piel, haciendo que aparezcan habones o ronchas en la zona en la que han picado.

Si se sufren picaduras de animales o plantas, es importante tener en cuenta que rascarse provoca la liberación de histamina, y eso produce mayor molestia durante más tiempo.

También es conveniente detectar el tipo de animal o planta que ha producido la picadura, para conocer los aspectos más básicos y características de este. Los síntomas más habituales que ocasionan son:

  • Mosquitos: es muy difícil huir de ellos, y al picarnos nos provocan habones (bultos que salen en la piel a causa de la picadura de un insecto y produce mucho picor) o pápulas (manchas elevadas sobre la piel) con enrojecimiento e hinchazón. Suelen ir acompañados de un picor intenso.
  • Avispas y abejas: también originan habón, al que se le suma enrojecimiento, inflamación y picor, siendo más doloroso que el que provoca la picadura del mosquito. Si se trata de una picadura de abeja, se debe tener especial cuidado al retirar el aguijón, ya que en su extremo está el saco con el veneno y podría ser perjudicial que éste se rompa. La avispa, en cambio, no deja el aguijón clavado. Con la picadura de la avispa se libera una feromona que puede atraer a otros miembros de la colonia, por lo que es aconsejable alejarse del lugar donde este insecto nos ha picado.
  • Medusas: los síntomas comunes de sus picaduras son: dolor, ardor, inflamación y enrojecimiento. Nunca hay que aplicar agua dulce, ni agua caliente, vendajes a presión, amoníaco o alcohol.
  • Ortigas: los pelos de la ortiga actúan como una aguja hipodérmica cuando la piel los roza. Causan una sensación de ardor desagradable y una erupción.

Consejos para evitar las picaduras de insectos

En el caso de los insectos, los siguientes consejos pueden ser de utilidad para evitar sus picaduras:

  • No acercarse a panales de abejas ni a nidos de avispas.
  • Si la abeja o avispa se coloca encima de una persona, no intentar ahuyentarla ni matarla. Se debe permanecer quieto o hacer movimientos muy lentos hasta que se vaya.
  • Si durante el verano se toma alguna bebida azucarada, se debe asegurar de que no hay ningún insecto en el borde del vaso.
  • Sacudir la ropa dejada en el suelo antes de volver a ponérsela.
  • Evitar andar por zonas con muchas flores.
  • No andar descalzo fuera de casa.
  • Mantener los cubos de basura bien cerrados.
  • No es aconsejable llevar ropa de colores vivos. Los colores más seguros son el verde y el marrón.
  • No utilizar cosméticos o perfumes de olor intenso cuando se salga al campo.
  • En los trabajos al aire libre, sobre todo en jardinería, deben utilizarse pantalones, manga larga y guantes.

Nunca debe subestimarse una picadura de insecto, ya que su efecto depende mucho de la persona: si está sensibilizada, puede producirse incluso un shock anafiláctico.

Es conveniente acudir a los servicios de urgencias en los siguientes casos:

  • Cuando aparezcan reacciones generalizadas en la piel tras picaduras de avispas, abejas o abejorros.
  • Si la zona de la picadura se hincha mucho o continúa hinchándose durante las horas siguientes. Algunas zonas como la boca y la nariz son más peligrosas, porque al inflamarse se puede obstruir la entrada de aire, dificultando la respiración.
  • Si la hinchazón persiste varios días puede que se haya infectado, aunque si la reacción local inicial ha sido considerable, tarda más en bajar. Las lesiones infectadas suelen estar muy rojas, calientes y duelen; a veces se asocian también a fiebre. El médico puede administrar tratamiento antibiótico local (pomada) o por vía oral (jarabes) en estos casos.